La inteligencia artificial se ha consolidado como tema prioritario en la agenda empresarial de 2026, pero aún persisten obstáculos significativos para convertir su potencial en resultados concretos. Según el informe Global AI Pulse Q2 2026 de KPMG, la proporción de organizaciones avanzando hacia la adopción de IA creció del 13% al 22% entre el primer y segundo trimestre del año. Con un 75% de líderes confiando en el valor estratégico de la IA a largo plazo, resulta fundamental analizar los principales desafíos que enfrentan Recursos Humanos y la Alta Dirección para ajustar estrategias de cara al cierre del año.
**1. Cultura organizacional como barrera** La velocidad de evolución de los comportamientos necesarios para acelerar la adopción digital permanece lenta. El liderazgo aún no define claramente los rasgos culturales requeridos para incorporar nuevas tecnologías. RH debe evaluar si la cultura representa un acelerador o un freno, identificar al menos tres comportamientos clave a fortalecer y solicitar que los líderes actúen como embajadores del cambio mediante acciones concretas.
**2. Estrategia de reskilling desarticulada** La capacitación es reactiva y está impulsada principalmente por early adopters de nuevas generaciones, mientras existe un segmento rezagado sin acceso a desarrollo de habilidades. RH debe alinear la estrategia con la Alta Dirección, comprender el avance organizacional y recalibrar el plan de capacitación de forma integral para atender las barreras asociadas al talento.
**3. Necesidad de transparencia en costos y ROI** El caso de negocio para habilitar procesos con IA carece de claridad en la mayoría de las empresas. Las organizaciones que identifican sus costos operativos tienen cinco veces más probabilidades de establecer un ROI (15% frente a 3%), aunque solo 35% cuenta con visibilidad integral de costos y 49% ha replanteado implementaciones cuando los costos superaron lo esperado. RH debe definir métricas pragmáticas como el costo de funciones con colegas digitales versus sin ellos, mejoras en satisfacción de clientes internos y externos, y brechas en capacidades organizacionales.
**4. Resistencia al cambio** Menos de la mitad de las organizaciones (40%) reconocen haber definido un presupuesto para IA, y la volatilidad en costos de tokens genera incertidumbre sobre el ROI. El uso de colegas digitales sin supervisión ha deteriorado la confianza, y 65% de las compañías enfrentan el desafío de definir responsabilidades sobre calidad de datos y validación de resultados. RH debe alinear esfuerzos con Cumplimiento, Legal y Tecnología para fortalecer la confianza mediante definiciones organizacionales claras y canales de comunicación.
**5. Actualización del Consejo de Administración** Los consejos reciben cada vez más reportes influenciados por IA sin mecanismos que aseguren su veracidad, aumentando el riesgo de decisiones basadas en información con errores o sesgos. Los perfiles con experiencia en estas tecnologías son escasos en los consejos, reflejando la falta de talento especializado en todos los niveles. Es fundamental evaluar los perfiles del Consejo, identificar brechas y fortalecerlo con nuevos perfiles o consejos consultivos, además de evaluar el nivel de madurez del gobierno de IA.
Ante este panorama, las organizaciones deben reflexionar: ¿cómo fortalecerá RH su plan para el segundo semestre?, ¿priorizará esfuerzos con base en beneficios esperados?, ¿incorporará perfiles distintos?, ¿qué comportamiento cultural transformará en lo que resta del año?