Los trabajadores del ISSSTE que cotizan bajo la Ley de 2007 pueden pensionarse antes de los 60 años sin necesidad de cumplir 25 años de servicio. Esta opción se llama retiro anticipado y requiere una planeación financiera cuidadosa. El saldo que debe existir en el Afore debe ser al menos un 30 % mayor que la pensión garantizada que se calcula cada año según el índice de precios al consumidor. Para 2026 la pensión garantizada es de 6,922.97 pesos mensuales; para poder pensionarse anticipadamente se necesita una cifra mensual de 8,999.86 pesos. Este monto se traduce en un requisito anual de 107,998 pesos y, considerando una esperanza de vida de 15 años, implica disponer de más de 1,6 millones de pesos en el fondo de retiro. Si una persona cuenta con 1,5 millones no puede pensionarse anticipadamente, mientras que con 2 millones sí lo puede lograr. Además de reunir esos recursos, se debe pagar una prima de Seguro de Sobrevivencia para los familiares derechohabientes; esta prima se calcula según la edad de los beneficiarios y el monto de la pensión y es obligatoria. El retiro anticipado solo se autoriza cuando la pensión resultante, después de cubrir esa prima, supera en un 30 % a la pensión garantizada. Para alcanzar el monto necesario, los trabajadores deben revisar su estado de cuenta en el Afore, realizar aportaciones voluntarias de corto y largo plazo, y aprovechar el ahorro solidario que otorga al instituto un 3,25 peso por cada peso ahorrado. También pueden unificar recursos del IMSS si han trabajado en el sector privado y buscar asesoría experta para evaluar la renta vitalicia anticipada. Aunque Consar dispone de una calculadora de pensiones, esta no permite simulaciones bajo los 65 años, por lo que se recomienda acudir a consultores especializados. Para consultas se puede escribir a finanzas.personales@eleconomista.mx.