Un cultivo de nopales sobre la calzada México-Tulyehualco, hoy avenida Tláhuac, fue punto de referencia para quienes comenzaron a poblar, a mediados del siglo pasado, una fracción de tierra ejidal de la que también se originó el nombre del nuevo asentamiento: La Nopalera. En los recuerdos de infancia, sus primeros pobladores evocan algunas casas aisladas entre cultivos de maíz. José Francisco Ortega llegó a los 13 años, su papá hizo el trato para adquirir un lote con un ejidatario de San Lorenzo Tezonco, Abraham del Llano, quien le extendió una constancia de posesión. Su madre, originaria de San Luis de la Paz, Guanajuato, y su padre de Indaparapeo, Michoacán, venían de arrendar una vivienda en Cruz Verde, Tlalpan Centro, y al principio el cambio no le gustó: se inundaba en temporada de lluvia y en las de estiaje eran polvaredas, pero el terreno de 400 metros cuadrados le permitió criar algunas vacas que se vendieron años después, cuando la familia prosperaba con un negocio de comida que a la fecha es muy popular en el mercado: “Sopes Doña Luz. Una tradición desde 1965”, se lee en la lona del local. Un centro de abasto único La Nopalera se distingue por haber sido el centro de abasto en la zona, donde llegaban quienes comenzaban a poblar colonias vecinas como Miguel Hidalgo y La Turba, con uno de los mercados públicos construidos entre 1952 y 1966 por el entonces jefe del Departamento del Distrito Federal, Ernesto P. Uruchurtu, el regente de hierro. Ahora es también célebre su tianguis nocturno que se instala de miércoles a lunes, de las 19 horas hasta pasada la media noche en las calles Angélica Paulet y Ricardo Monges López. El mercado, cuyo verdadero nombre es Abraham del Llano, persona que donó el terreno, inició con algunos vendedores que se instalaban en la calle Gallo de Oro, donde había un hidrante que dotaba agua a la naciente colonia y luego ocuparon el predio contiguo, donde construyeron puestos de madera y lámina. Allí han hecho su vida generaciones de familias de La Nopalera y otros rumbos, como la de Trinidad Retana Lemus, de Milpa Alta, quien se instaló hacia 1967, después de vender su puesto de barbacoa en la colonia Morelos. Su hijo Martín, quien llegó allí en brazos de su madre Catalina Cadena, está ahora al frente del local Barbacoa Don Trini, donde también laboran sus vástagos. Destacada en los deportes Isaías López Salinas es otro de los fundadores y locatario del mercado donde continúa el negocio iniciado por sus padres María Inés Salinas Miguel y José López López, originarios de Oaxaca, de donde llegaron a laborar en casa de una familia de españoles por el Metro Villa de Cortés antes de comprar en La Nopalera. Ahora está a cargo del local de artículos para cocina, pero antes desempeñó empleos relacionados con su profesión de arquitecto, entrenó hasta hace unos años al equipo femenil de basquetbol Bullets, ocupación que heredó de su padre, quien popularizó el deporte en canchas que construyó la delegación por 1972 a espaldas del centro comunitario. Las canchas se trasladaron después al deportivo Año Internacional de la Juventud, en la colonia Los Olivos, con juegos infantiles y se construyó un kiosco, pero recuerda que los torneos que se llegaron a organizar allí fueron épicos. Sin embargo, La Nopalera también lidió con una imagen adversa por uno de sus moradores, Felipe de Jesús Pérez Luna, El Ojos, cabecilla del cártel de Tláhuac, luego de ser abatido en 2017 en un operativo de la Marina precedido por bloqueos y actos violentos en la zona. De dicho sujeto se cuentan muchas historias que coinciden en que movía la economía de la zona y no fue casual que tras dicho suceso los negocios reportaran una caída en sus ventas de hasta 60 por ciento. Otro personaje reconocido es el boxeador Alejandro Sánchez Camargo, El Huasteco, fallecido el 23 de julio de 2025. Oriundo de San Martín Chalchicuautle, San Luis Potosí, llegó a la ciudad en 1953 y comenzó a entrenar en el Deportivo Hacienda de la colonia Roma en el 57. Cuando tuvo que retirarse debido a una fractura de costillas instaló en su domicilio de Turandot 32 el gimnasio El Huasteco, donde entrenó a generaciones con las que obtuvo más de 130 campeonatos a nivel amateur; tuvo entre sus pupilas a la campeona mundial de la Federación Internacional de Boxeo Femenil, María de las Nieves García, e incursionó en el cine en la versión mexicana de 1993 Yo hice a Roque III, con Eduardo Manzano El Polivoz, Maribel Fernández La Pelangocha, Pedro Weber Chatanuga y Amparito Arozamena. Con más de 6 mil 500 habitantes, La Nopalera se extiende sobre 47 hectáreas de forma triangular, entre avenida Tláhuac y las calles Ana Bolena, la diagonal Ricardo Monges López y un tramo de Cisne. La colonia libró un intento de cambiar su nombre por el de Bellas Artes; la idea no prosperó, pero la nomenclatura de sus calles sí, con títulos de óperas y nombres de músicos y compositores, como Ana Bolena, antes Luis G. Urbina; El Gallo de Oro fue Amado Nervo; Angélica Paulet se llamó Zapata; Esperanza cambio a Elixir de Amor y Manuel Acuña a El Barón Gitano, entre otras.

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