El embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, aseguró que se necesita reforzar la cooperación bilateral con nuestro país para combatir la infraestructura financiera de las organizaciones criminales transnacionales como los cárteles de la droga. Durante la inauguración del Foro internacional CI-First, organizado por la división de investigación criminal del Servicio de Impuestos Internos de Estados Unidos, el diplomático señaló que debilitar a los cárteles y desmantelar las redes que los mantienen en funcionamiento constituye una verdadera prioridad tanto para el presidente estadounidense Donald Trump como para la presidenta Claudia Sheinbaum. "Para desmantelar estas organizaciones, debemos seguir el rastro del dinero. El presidente Trump ha hecho de las finanzas de los cárteles un elemento central de nuestra estrategia desde el primer día", dijo. Mediante sanciones, investigaciones financieras, incautaciones y una cooperación más estrecha con México, no solo perseguimos a los delincuentes visibles (las personas), sino también a la infraestructura financiera que les permite seguir operando. El embajador Johnson remarcó que sin dinero, los cárteles no pueden producir ni transportar drogas, no pueden pagar a los halcones ni a los sicarios, no pueden comprar armas ni pagar a mercenarios o financiar la corrupción, de ahí la importancia de seguir su rastro. El titular de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), Omar García Reyes Trejo, destacó en la inauguración que la cooperación internacional debe hacerse con "respeto irrestricto a la soberanía nacional y al marco jurídico de cada Estado". Explicó que en los últimos años, la UIF ha pasado por un proceso de transformación que la ha convertido de ser una unidad de inteligencia financiera reactiva a una de carácter preventivo, además de que ahora está alineada a la estrategia de seguridad pública del país. Esa es la evolución que México está impulsando, una inteligencia financiera preventiva y proactiva basada en riesgos, pero al mismo tiempo plenamente integrada a la seguridad pública y a la política criminal. Nuestro objetivo es afectar no solamente el dinero de las organizaciones criminales, sino las estructuras financieras que hacen posible su operación. Declaró que de 2024 a 2026 la UIF ha bloqueado a 2,395 sujetos, se han inmovilizado 24,622 cuentas y se han inmobilizado un total de 8,671 millones de pesos. Enfatizó que el desafío no solo consiste en seguir el dinero, bloquear sujetos e inmovilizar cuentas y dinero, sino que la inteligencia debe transformarse en investigación, la investigación en casos judicializables y esos casos en sentencias y recuperación de activos.

Volver al inicio