Empresarios en México han adoptado una postura cautelosa hacia Edgar Amador, secretario de Hacienda, en un contexto de crecimiento económico decepcionante y rumores sobre un posible relevo en el cargo.

El temor principal del sector privado es que el gobierno profundice las medidas de fiscalización para aumentar la recaudación tributaria. Aunque Amador ha asegurado que la economía mostrará recuperación en la segunda mitad del año, los analistas privados mantienen proyecciones de crecimiento cercanas al 1%, muy por debajo del potencial del 2% registrado anteriormente.

Algunas señales positivas existen: en abril, la actividad económica creció 2.2% anual según el INEGI. Sin embargo, el sector manufacturero permanece estancado, lo que mantiene viva la preocupación empresarial.

Fuentes del sector señalan que el gobierno podría enfocarse en fortalecer la recaudación mediante acciones más agresivas del SAT, en lugar de implementar una reforma fiscal integral. Durante la actual administración no se han incrementado las tasas del ISR ni del IVA, pero el SAT ha ampliado sus mecanismos de fiscalización y actualizado las tasas efectivas del Impuesto Sobre la Renta por sectores.

Los empresarios reconocen que existe presión por una reforma fiscal, pero advierten que profundizar en el endurecimiento del cumplimiento tributario sería perjudicial para el sector social y profesional.

Si concretara un relevo en Hacienda, quien asuma el cargo enfrentaría el desafío de mantener la confianza de los mercados y convencer a las agencias calificadoras de que las finanzas públicas permanecerán bajo control.

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