Una residencia cotizada en más de 40 millones de pesos en Lomas de Chapultepec mantiene el patrimonio de Carolina Viggiano, senadora y secretaria general del PRI, bajo intenso escrutinio público. El historial del predio, ubicado en Sierra Nevada 319, está ligado a operaciones con un par de empresas que han sido señaladas en investigaciones periodísticas por supuestas prácticas fiscales ilícitas.
Los reportes publicados en octubre indican que la compañía Borsa Inmuebles y Bienes Raíces compró la casa en 2014 tras desembolsar 1.29 millones de dólares (unos 17.1 millones de pesos de entonces). En septiembre de 2019, apareció un aviso preventivo de compraventa a plazos a favor de la legisladora; sin embargo, los documentos señalan que la operación definitiva nunca se formalizó.
El archivo de la propiedad suma un nuevo aviso preventivo en agosto de 2023, protagonizado por Corporativo Awiki. Esta compañía figura como exproveedora del gobierno de Coahuila exactamente durante la administración de Rubén Moreira, esposo de Viggiano. Esta coincidencia desata dudas sobre la cadena de dueños, aunque no existan pruebas documentales de que Moreira interviniera en el negocio.
A la par, la prensa ha vinculado a Borsa con redes empresariales acusadas de usar facturas falsas. Es imperativo señalar que estos reportes no demuestran un delito comprobado ni de la empresa ni de la senadora. Para que exista una responsabilidad penal, las autoridades competentes deben emitir resoluciones basadas en investigaciones formales. La polémica ya tenía antecedentes: en 2022 se expuso que la mansión no figuraba en la declaración patrimonial inicial de Viggiano como diputada, pese al aviso de 2019.
En aquel momento, reportó ingresos por 1.19 millones de pesos en 2020. No obstante, un aviso de compraventa no acredita la titularidad, por lo que no hay certeza de omisión deliberada. Tampoco es delito que su hijo, Diego Beltrán, la use como domicilio fiscal; la verdadera pregunta es quién financió los 40 millones.