El presidente de Colombia, Gustavo Petro, acusó a Estados Unidos de aliarse con narcotraficantes de su país. Esto surge tras el apoyo del jefe de la Casa Blanca, Donald Trump, al candidato presidencial de ultraderecha, Abelardo de la Espriella, para el balotaje que se celebrará el 21 de junio. Simultáneamente, el subsecretario de Estado estadounidense, Christopher Landau, amenazó con retirar visas a quienes intenten "socavar" o "manipular" las elecciones. Petro afirmó que los "aliados" del gobierno de Estados Unidos en Colombia "vienen de la gobernanza narcoparamilitar", según declaraciones a Afp. "Son genocidas y traficantes de drogas", aseveró. Tras recibir el respaldo de Trump, De la Espriella, un abogado millonario de 47 años, prometió estrechar lazos "como nunca antes" con Washington si resulta electo. El jurista, quien se presenta como un empresario exitoso con fortuna obtenida a través de su bufete y actividades comerciales como la venta de licores, construyó su riqueza representando a paramilitares, narcotraficantes, estafadores y figuras del fútbol. La agencia de noticias lo describe como "lenguaraz y desfachatado", destacando las críticas recibidas por comentarios machistas y homófobos. Petro lamentó que "figuras y gobiernos que quieren luchar contra el narcotráfico estén ayudando precisamente a llevar al poder político en Colombia al crimen". El Consejo Nacional Electoral (CNE) certificó la victoria de De la Espriella, del movimiento Defensores de la Patria, en la primera vuelta con 43.73 por ciento de los votos, seguido por Cepeda, del oficialista Pacto Histórico, con 40.91 por ciento, tras concluir el escrutinio. Este resultado coincide con el conteo preliminar, que fue cuestionado por el presidente Petro, quien manifestó que solo reconocería el resultado final del escrutinio. Cristian Quiroz, presidente del CNE, informó que se entregan resultados "legítimos y transparentes" con "cero reclamaciones", bajo la supervisión de testigos electorales y observadores internacionales. Petro solicitó a De la Espriella cesar su discurso de odio, advirtiendo que "si no se responsabiliza de la palabra va hacer matar a la ciudadanía colombiana como en el pasado. Nadie en campaña debe ir armado, el debate político es sobre argumentos e inteligencia, no sobre la fuerza. No es por la razón o la fuerza, es sólo por la razón". Señaló la importancia de que las dos campañas en la segunda vuelta formen un comité por la tranquilidad ciudadana para que el país defina su futuro pacíficamente y "atemperar los ánimos y dejar que todo se defina en las urnas". La Casa Blanca advirtió que, para "salvaguardar la integridad" de los comicios colombianos, están "siguiendo de cerca la situación en la costa caribeña y en otras zonas". Landau advirtió: "Quienes se vean tentados a socavar o manipular el proceso democrático, ya sea comprando votos o de cualquier otra forma, quedan, por tanto, advertidos de que ponen en riesgo sus visados y los de sus familias. ¡Por algo me llaman El Quitavisas!". Estas declaraciones aluden a una intervención del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, en el Congreso, donde afirmó estar "comprometido" con la "protección de la democracia" en Bogotá.

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